FOTOLIMO 2021

Programa provisional

La Isla de los Daltónicos

Exposición

Sanne de Wilde

A finales del siglo XVIII, un tifón catastrófico arrasó Pingelap, un diminuto atolón del Océano Pacífico. Uno de los supervivientes, el rey, era portador del raro gen de la acromatopsia, que provoca un daltonismo total. El rey tuvo muchos hijos y, con el paso del tiempo, su condición hereditaria afectó a la comunidad aislada y la mayoría de los isleños empezaron a ver el mundo en blanco y negro. La acromatopsia se caracteriza por una extrema sensibilidad a la luz, una visión deficiente y la incapacidad total de distinguir los colores. En Micronesia, los acromáticos se adaptan a su reducido nivel de funcionamiento visual (debido a la falta de recursos como gafas de sol y cristales tintados) utilizando estrategias visuales como parpadear, entrecerrar los ojos, protegerlos o posicionarse en relación con las fuentes de luz.

Retratar a los isleños a los que sus compatriotas llaman “ciegos” dio lugar a una selección conceptual de imágenes que enmascaran o potencian sus ojos, su rostro o su “visión” e invitan al espectador a entrar en un mundo de ensueño de posibilidades coloridas. El color es solo una palabra para los que no pueden verlo. Si los daltónicos pintan con su mente, ¿cómo colorearían el mundo, los árboles, a sí mismos?

La luz del día es demasiado brillante para soportarla, la luz de la luna convierte la noche en día. Las llamas se iluminan en blanco y negro, los árboles se vuelven rosas, mil tonos de gris, un arco iris reinterpretado. Al iniciar mi investigación visual en Micronesia, intenté encontrar formas de imaginar cómo ven el mundo las personas con acromatopsia. Experimenté con diferentes formas de fotografiar, tratando de ver la isla a través de sus ojos. “La isla de los daltónicos” se compone de tres tipos de imágenes: fotos digitales “normales” en blanco y negro, imágenes infrarrojas y foto-pinturas. En conjunto son intentos metafóricos de visualizar cómo ven el mundo los daltónicos.

Ignoscentia

Exposición de la convocatioria “Fronteras Interiores”

Sina Niemeyer

En Ignoscentia la artista describe y procesa sus propias experiencias de abuso sexual infantil. Radicalmente subjetiva, pero globalmente aplicable, consigue abrir el tema a los demás utilizando imágenes sutiles que suelen funcionar como metáfora y, por tanto, dejan espacio para la propia interpretación. Combina diferentes métodos como la fotografía, el vídeo, el sonido, la escritura, el diseño gráfico y múltiples capas de material como viejas fotos familiares, imágenes destruidas, autorretratos y objetos encontrados.

Se trata de una revelación autorreflexiva, pero también sirve como terreno de identificación, teniendo en cuenta que las estadísticas estiman que entre una de cada tres y una de cada cinco mujeres sufrirá abusos sexuales a lo largo de su vida.

Ignoscentia muestra al espectador en diferentes niveles lo que el abuso sexual puede significar en la vida de alguien, abordando las emociones vagas que a menudo son difíciles de expresar solo con palabras. Además, pretende recordar a otras supervivientes que no están solas y puede ayudarles a reflejar sus propios sentimientos.

Ejercicios de Levantamiento

Exposición de la convocatioria “Fronteras Interiores”

Giulia Ferrari

Tengo 32 años. Miro mi cámara. Mi cámara será mi instrumento de análisis, mi terapia.

Voy a fotografiar mi cuerpo para obligarme a mirarlo, para conocerlo. A partir de ahora no será un campo de batalla, sino un compañero de lucha. Me fotografiaré para que quede constancia de este proceso, para que otras personas lo vean y se sientan menos solas.

Mi manera de hacerme visible, de reclamar mi espacio en el mundo después de una vida entera intentando hacerme más pequeña, en una sociedad sin espacio ni representación para las personas gordas.

Lilou

Exposición de la convocatioria “Fronteras Interiores”

Lucie Hodiesne Darras

Lilou es el apodo que se le dio a mi hermano mayor Antoine. Como la heroína de Luc Besson en El Quinto Elemento, es una persona excepcional que vive en un mundo diferente al de los demás. En su propio universo.

Antoine es un adulto de 32 años con autismo severo que vive en una residencia medicalizada en Normandía, Francia.

Lucie Hodiesne Darras desea resaltar la vida cotidiana de su hermano, de su mundo.

Y a través de la fotografía, ser el intérprete de su lenguaje sin palabras.

Bestiario de féminas

Exposición de la convocatioria “Fronteras Interiores”

Gabriela Rivera Lucero

Bestiario de Féminas es una propuesta de autorretratos fotográficos donde la artista construye máscaras con materia orgánica, para dar vida a diversas criaturas, verbalizadas desde palabras que son utilizadas en el lenguaje cotidiano para denigrar a las mujeres y asociarlas al mundo animal.

En el contexto actual, en el que se han abierto debates acerca de problemáticas de género, existen aún fisuras que evidencian modos violentos en que se ha concebido a las mujeres y la naturaleza, específicamente en la figura de los epítetos animales. En la cultura occidental se suele etiquetar a las mujeres, designándolas con nombres de animales para insultarlas y para remarcar comportamientos éticamente impropios o aspectos físicos que no se ajustan al canon de belleza. Por ejemplo, cuando se les llama zorra, perra, víbora, cerda, etc.

La materialidad con la que se fabrican las máscaras son pieles y entrañas de animales como pollo, cerdo o pescado, elementos que no se utilizan necesariamente para el consumo alimentario, construyendo así obra con los desechos de la industria cárnica.

Es importante recalcar que en la realización del proyecto no se dañó ni maltrató ningún animal, por el contrario, son un modo de homenajear corporalidades que son desechadas.

Miserere

Exposición de la convocatioria “Fronteras Interiores”

Irina Shkoda

De niña, debía leer el salmo de David dos veces al día, por la mañana y por la noche, según estipulaban las reglas de la oración.

Entonces sentí mi ser a través del dolor: “…el sujeto (desde el cristianismo) es el que sufre. Donde hay una herida, hay un sujeto”, dice Roland Barthes en “El discurso del amante: Fragmentos”. Ahora reviso mis recuerdos desde nuevas perspectivas. Pero ninguna nueva autodefinición (atea, feminista, espectadora…) me saca completamente del paradigma cristiano, donde la voluntad deriva del dolor y el trauma.

Dios, como proyección de mi padre rechazante, me hizo querer llamar la atención a través del pecado. La propia palabra “pecado” siempre ha tenido una connotación sexual para mí. Del texto del Nuevo Testamento aprendí que Dios no vino a los justos, sino a los pecadores, y esto determinó la estrategia de mi comportamiento durante muchos años. María Magdalena se convirtió en un ejemplo que seguiría como mujer que vivía fuera de los tabúes. El pecado fue interpretado por mí como una rebelión, una nueva sinceridad y el derecho a la subjetividad.

En este proyecto, decidí recrear algunos acontecimientos significativos de mi vida a través de la fotografía, para mirarlos desde fuera, como lo hace el Dios en el que no creo.

Cada imagen corresponde tanto a un recuerdo traumático como a una línea del salmo.

Migrar y resistir

Presentación del libro

Mònica Parra

Migrar y Resistir es un testigo vital e imprescindible, necesario para conocer la realidad de la crisis humanitaria que está sucediendo en estos momentos en nuestro continente.

El libro, escrito en primera persona, narra la experiencia de Mònica, una mujer que empieza fotografiando, documentando y denunciando la situación que sufren los que llegan y que acaba haciendo de voluntaria en diferentes campos de refugiados. Durante tres años, la escritora conoce a hombres y a mujeres que han hecho lo imposible para empezar una nueva vida, lejos de la guerra, la miseria o la opresión y que se han encontrado con una Europa cruel que no respeta ni el derecho a la vida. De la mano honesta de la narradora, vemos cómo voluntarios independientes y activistas luchan para humanizar situaciones mientras los políticos y una parte de la sociedad miran hacia otro lado.

Un relato de resiliencia y resistencia, pero, sobre todo, de dignidad y de amor hacia los otros.

Equilibrio y resistencia – Estrecho de Bering

Exposición

Lourdes Grobet

Frente a una computadora, las distancias ahora se redefinen. ¿Quién está cerca y quién está lejos, cuando el sentimiento de pertenencia lo definen los espacios virtuales? La capacidad de trascender la proximidad física a través de medios tecnológicos nos obliga a reflexionar constantemente sobre cómo se está rediseñando actualmente la conciencia de nuestro propio lugar en el planeta.

Las identidades se construyen más allá de las fronteras étnicas y la soberanía nacional. La capacidad de moverse tanto física como virtualmente por el planeta nos recuerda cómo el espíritu nómada movió a los primeros grupos humanos en busca de nuevos espacios.

En el corazón de un panorama dominado por el ciberespacio, el caso de la colonización de América a través de la migración masiva de grupos humanos desde Asia parece ser el punto de partida del debate ideológico. Sin embargo, no solo es posible tener hoy en día evidencias arqueológicas que debilitan esta hipótesis, sino que también nos obliga a deconstruir los límites conceptuales de la idea de “colonización”. Si bien la “colonización” puede referirse exclusivamente a las estructuras de dominación política, también es importante entenderla como una dinámica de reformulación de los espacios sociales a través de la migración y la interacción de diferentes grupos humanos.

Al escribir esto, no queremos negar la violencia que acompañó a la imposición de patrones políticos de dominación, sino evocar el espíritu de los primeros grupos nómadas para resaltar cómo el espacio virtual redefine la movilidad de los seres humanos hacia el mundo en el momento actual.

The Backway

Exposición del proyecto “LandLimo”

RUIDO Photo

The Backway es un proyecto transmedia basado en la investigación periodística y la imagen documental sobre las principales rutas migratorias de África a Europa. Ante las continuas imágenes de migrantes cruzando —y naufragando— en el Mediterráneo, nuestro objetivo era responder a la pregunta: ¿Qué pasa antes de llegar al Mar Mediterráneo?

Desde 2014, más de medio millón de personas (648.433) han llegado a las costas europeas cruzando el Mediterráneo Central. Esta ruta que pasa por Libia, y que se extiende más de 7.000 kilómetros y cruza el desierto del Sáhara, es también la más mortífera del mundo. 18.426 personas han naufragado intentando llegar a Europa desde 2014. La Organización Internacional para las Migraciones estima que los desaparecidos en el desierto son casi el doble —unas 30.000 personas—, aunque no existen datos oficiales ni nadie que busque los cadáveres bajo la arena.

Pero la migración africana no son cifras, rutas o muertes. Son personas. La migración es la desesperación de un joven que no encuentra trabajo, la incertidumbre y la desazón de los familiares que se quedan en casa. Es la esperanza que el ser querido vuelva algún día y la aceptación del abuelo que nunca más volverá a ver a su nieto.

En The Backway, hemos viajado a siete países de la principal ruta de África Occidental a Europa —Gambia, Senegal, Sierra Leona, Malí, Níger, Túnez y las aguas territoriales libias— para acercarnos a las personas que protagonizan este fenómeno clave del siglo XXI. Nuestro objetivo era entender los motivos y el contexto que empujan a las personas a migrar, así como dar visibilidad a las vulneraciones de derechos humanos y los efectos reales de las políticas migratorias de la UE y sus aliados.

RE: al_l_ity

Exposición de la residencia “LandLimo”

Agata Skupniewicz

Su  práctica artística es interdisciplinar e inmersiva. Durante esta residencia de dos meses, Àgata Skupniewicz ha trabajado de forma amplia el concepto de frontera. El proyecto “RE: al_l_ity” recoge documentos e imágenes del archivo social de Casa Planas sobre el patrimonio cultural, pero especialmente ha extraído fotografías sobre el patrimonio natural de la isla como frontera natural. El paisaje contemporáneo surge en su dicotomía entre el dentro-fuera, entre el límite-acceso, abordando los tonos grises y las transiciones líquidas. El proyecto inicia desde su propio viaje, el de su cuerpo, en tránsito hacia Mallorca, cosificando el viaje y la frontera (política y geográfica).

Miradas cruzadas

Exposición de la residencia “Constelaciones”

Collective 220 – Houari Bouchenak – Youcef Krache – Ramzy Bensaadi – Abdo Shanan – Fethi Saharaoui

220 es el número de la habitación de hotel donde se conocieron algunos de los miembros fundadores del colectivo mientras participaban en un festival de fotografía en Argel. Este nombre es un homenaje a esta reunión improvisada y a las conexiones que surgieron de ella. El deseo de crear este grupo se debió principalmente a la necesidad de ofrecer un espacio de intercambio, reflexión y trabajo en común en un entorno que carecía de estas experiencias colectivas en Argelia. Sus enfoques y lenguajes visuales varían, pero comparten el mismo deseo de fotografiar sus realidades de forma personal y subjetiva, para contar sus historias y aportar otras perspectivas de lo que es Argelia hoy.

Collective220 es una narración fotográfica anclada en zonas diversas y dispersas del territorio argelino, que cuenta historias de personas, ciudades y espacios. Este colectivo pretende ser un vasto campo de experimentación y aprendizaje para cada miembro, con sus diversas materias, técnicas y herramientas. Además de ser una especie de laboratorio interno compartido, 220 es una forma de crear vínculos externos para fomentar los intercambios con fotógrafos, artistas y otros colectivos de todo el mundo.

La fotografía digital, una fuerza neoliberal

Conferencia y mesa redonda

André Rouillé

En colaboración con la Escuela de Verano Walter Benjamin

El uso de la fotografía digital por miles de millones de personas en todo el mundo es un hecho social. Estos nuevos usos, que rompen fundamentalmente con los de la fotografía cinematográfica, son parte del desarrollo planetario del neoliberalismo que permite la interconexión entre personas a través de nuevas herramientas, smartphones y redes sociales. André Rouillé ha construido este libro en torno al vínculo entre el desarrollo de la fotografía digital y el del neoliberalismo.

No me lo pierdas

Exposición de la residencia “Constelaciones”

Noa Morales & Sergi Conesa

“No me lo pierdas” son las palabras y los silencios de Bilal. Es una reflexión sobre el proceso migratorio de los jóvenes migrantes sin referentes adultos.

Hay una ruptura con ciertos elementos culturales, sociales y simbólicos, la constancia de perseguir unos sueños, la angustia, la frustración, la búsqueda de nuevas zonas de confort y de cuidados. Se trata de abordar ciertos conceptos que atraviesan e interpelan nuestra subjetividad.

La isla de pizarra

Exposición de la residencia “Mémorial du Camp de Rivesaltes”

Vivien Ayroles

En los confines de los Pirineos y el Mediterráneo, el paisaje está atravesado por caminos y carreteras, salpicado de pueblos y aldeas en cada extremo de los ríos que quedan secos durante una parte del año. Atravesando el macizo de Albères, chocando con una pared ciega por aquí, una roca afilada por allá, la ruta toma caminos inesperados y se resigna a los desvíos. Volviendo sobre sus pasos, contorneándose, formando callejones sin salida donde debería producirse el intercambio. El macizo de esquisto adquiere el aire de una isla dorada donde las oscuras rocas están esculpidas por los elementos y la historia de la humanidad.

La obra presentada es un extracto del trabajo realizado durante la residencia Fotolimo llevada a cabo en colaboración con el Memorial du Camp de Rivesaltes en 2019-2020.

Hijos de Onan

Exposición

Yanahara Mauri

Según el relato bíblico, en el libro del Génesis, Onán debía casarse con su cuñada debido a la muerte de su hermano y tener un hijo para asegurar la estirpe del primogénito, pero cada vez que mantenían relaciones sexuales, Onán eyaculaba sobre la tierra porque este hijo no sería visto como suyo sino como hijo de su hermano. Al no seguir las órdenes divinas, Dios mata a Onán. Para la tradición religiosa la “semilla” o semen no debe ser derramada en vano, el pecado de Onán fue el coito interrumpido o el onanismo (masturbación) por  impedir la fecundación que es la ley divina. Entre las formas no naturales de sexualidad se han incluido todas aquellas prácticas no dirigidas a la procreación. A diferencia de la heterosexualidad, las otras orientaciones se han catalogado como enfermedad, patología, trastorno, perversión o aberración que debían ser curadas o tratadas. La serie adopta el título Hijos de Onán porque Onán simboliza el pecado, el hereje, la contraconcepción, lo marginado.

En esta serie continúo el esbozo de la búsqueda interior desde el género, la identidad, desde la performance corporal y el ser sociosexual; enfatizo en la pluralidad del ser, las orientaciones sexuales, el desnudo, lo erótico, el placer, la máscara, hurgo en ese “otro yo” oculto. Debido a la complejidad del tema es impostergable realizar un tratamiento que muestre no solo la sexualidad y las orientaciones sexuales desde una arista del placer, desde una mirada positiva, sino también mostrar sus conflictos y zonas de silencios. Aíslo y disuelvo ese constructo jerárquico sexo-género-sexualidad preestablecido e impuesto por la heteronorma del poder, ligado a los conceptos de Hombre o Mujer, para ofrecer otras miradas desviadas de sus lógicas.

Le pont

Exposition résidence “Constellations”

Angèle Dumont

En Céret, un puente, un objeto que conecta, un objeto que divide.

La frontera no es el río costero que hay que cruzar, la frontera está en la visión de nuestro mundo y en el cuestionamiento de esta zona en la periferia de la ciudad de esta frontera urbana que el proyecto amenaza con hacer desaparecer. Una zona en el límite, habitada por una población muy variada.

Durante mi residencia en Céret conocí a personas del colectivo “Bien Vivre” en Vallespir, que desde hace varios años luchan contra la construcción de un nuevo puente. A su lado, descubrí toda la extensión del área impactada por este proyecto, y a diferentes individuos afectados por la construcción del nuevo puente: agricultores obligados a vender las tierras que han trabajado durante 26 años, familias obligadas a dejar los lugares de su vida, opositores a la urbanización de estas tierras. Este proyecto fotográfico presenta algunas instantáneas como un retrato cruzado de estas personas, este territorio y las historias que alberga.

Frontera

Exposición

Alumnxs i exalumnxs de la escuela El Observatorio

Muestra de las obras seleccionadas a través de la convocatoria “Frontera” abierta a los alumnxs y ex-alumnxs de la escuela de fotografía El Observatorio de Barcelona. Una selección de 30 fotografías sobre el tema de frontera abordado desde el sentido más amplio de la palabra, serán distribuidas entre las calles de Colera, Portbou y Cerbère.

Los olvidados del confinamiento

Exposición

John Kalapo

A veces no hace falta mucho para sacudir una montaña de esperanza, para destruir grandes sueños, para destruir la poca fe que nos quedaba después de tocar fondo. A veces no hace falta mucho para que nos cuestionemos nuestra propia humanidad.

En una Francia ya profundamente desigual, donde las palabras libertad, igualdad y fraternidad, más allá de su belleza sonora, no son más que vestigios de una humanidad deconstruida, el Covid-19 ha venido a poner de manifiesto la hipocresía y la mala fe de quienes pueden ayudar, pero no siempre lo hacen como se debe, cuando se debe y para quien se debe.

Sí, están ahí, en las calles. Casi en todas partes. Visibles o invisibles, pero en absoluto ocultos. Están allí porque no tienen hogar. Viven donde pueden, como en un mundo paralelo, un “otro mundo” con otros códigos: el mundo de los “sin techo”. Sorprendidos por la Covid-19 y por las medidas de contención adoptadas por las autoridades francesas, los indigentes no confinados han visto cómo su vida daba un vuelco, encontrándose, desde el estallido de la pandemia, en una situación incómoda que no podían prever. Las autoridades dicen que la gente debe permanecer confinada en sus casas. Pero, ¿qué se hace cuando no hay “casa”? ¿Qué se hace cuando se vive en la calle?

Las calles se han vaciado. Mendigar es imposible. Creen haber sido olvidados en esta crisis sanitaria. Abandonados a su suerte en las calles desiertas de la ciudad, animan algunos espacios insospechados habilitados como refugios temporales, mientras esperan… Hasta entonces, están ahí. Luchando contra el mal tiempo y contra la policía que intenta desalojarlos. Pero, ¿a dónde pueden ir en estos tiempos de toque de queda, cuando la calma de las calles hace más visible y reveladora su presencia silenciosa?

Sembradores de futuro

Proyección

Jean-Pierre Hercourt

El origen de este proyecto tiene sus raíces en las imágenes que se nos presentan de refugiados. Imágenes violentas y terriblemente mortales.

Lo que propongo es una forma de ver, de mirar a través de un prisma singular y, en el caso concreto de este proyecto, de reflejar un deseo de futuro que subyace en el deseo de vivir. Imágenes que van más allá de la mera cuestión de los refugiados, que nos conciernen a todos porque sembrar las semillas del futuro es un acto colectivo, una postura a tomar. Lo que importa aquí es el gesto, el movimiento que caracteriza a cada sembrador y sembradora, cuyo rostro lleva una máscara. Un símbolo fuerte que, para algunos, se traduce en pérdida de identidad y cuyo rostro, el rostro real, lleva las cicatrices de un profundo desencanto. Mañana, puesto que hablamos del futuro, mañana caerán las máscaras y las fronteras no serán más que un vago recuerdo de aquellos años pasados ​​en el subsuelo de nuestras identidades plurales.

Los textos que acompañan a cada retrato fotográfico cuentan una historia. Estos comienzan con las propias palabras de cada sembrador, que desarrollo en forma de cuento. Se trata de fotografías, dudas, sueños, máscaras, fronteras… No es un comentario sobre la imagen, sino más bien “fuera de campo” de lo que constituye el material de una imagen. Una historia que nos concierne a todos porque todos tenemos una historia única que sembrar.

Exposiciones en Barcelona

Género, sexo y transgresión

La Lleialtat Santsenca (Barcelona)

9/9 – 9/10 del 2020

Comisariado por by Patrice Loubon

Fabien Dupoux (Francia), Zaida Gonzalez Rios (Chile), Noncedo Gxekwa (Sudáfrica), Yanahara Mauri (Cuba), Yomer Montejo Harrys (Cuba), Yuri Obregon Batard (Cuba), Alejandro Perez Alvarez (Cuba), Pauline Sauveur (Francia), Neus Solà (Cataluña) y Carla Yovane (Chile)

El arte siempre ha acogido el sexo y la transgresión con los brazos abiertos, desde el arte rupestre y las inscripciones fálicas o vulvares, hasta los retratos andróginos de Leonardo da Vinci, pasando por fotografías eróticas transgénero de Pierre Molinier y las intimidades vívidas de Larry Clark o Nan Goldin, el género, la sexualidad y la transgresión impregnan el arte permanentemente.

¿Qué podría ser más obvio que el hecho de que la fotografía sea también el teatro de representaciones y demandas sexuales atípicas?

Género, sexo y transgresión no es la primera ni la última de las exposiciones que examinan la cuestión.

Esta muestra reúne a 10 fotógrafos y fotógrafas que, cada uno a su manera, vienen a contarnos su relación con el cuerpo, el género y ciertas formas de sexualidad en gran parte medida tabuizadas.

No es de extrañar que en esta elección que cuatro de ellas sean cubanas. Después de haber condenado durante mucho tiempo las costumbres calificadas de “desviadas”, el famoso pequeño país latinoamericano está hoy de hecho a la vanguardia en la investigación sobre el cambio de sexo.